Tengo el corazón a mil por hora, estoy nadando contra la corriente en este mar de dudas en que estoy inmersa, quiero escapar pero no puedo, a veces me parece todo tan absurdo,y es que vivimos una sola vida, pero vivimos tantas muertes, las de las partes de una misma que se han ido, creo que poco a poco estoy perdiendo la vitalidad, que no las ganas de vivir, que eso es algo diferente.Y es que el lenguaje de mi alma sólo lo conozco yo, no creo que hayan habido muchas personas que accedieran a ella.
Hoy fue un día de esos que en cuanto abri los ojos quería que fuera de noche para volver a cerrarlos...esos días,que quisieras que no hubieran existido,como si todos se hubieran puesto de acuerdo en decir: vamos a hacerle el día insoportable...
Al mal tiempo buena cara,y a un día nefasto, haz de tripas corazón,aguanta que no hay mal que dure cien años,ni cuerpo o tonto que lo resista, jajaja...
En fin.... Mañana todo será mucho mejor,o al menos meditaré la forma de dar solución a los asuntos cual oficina de gobierno....pero que no se me amontonen de uno en uno
Necesito meditar y regresar a mis adentros,encontrar esa paz que siempre tengo, sonreir no tengo más remedio,que la vida es mucha y la desdicha más....
Pero la única responsable de mi felicidad soy yo,nadie más por eso hoy decreto:
NADA ME DERRUMBARÁ,nada es más fuerte que yo,no existe grito que me ensordezca o responsabilidad que me agobie o injusticia que me aplaste o enemigo sin castigo, saldré arriba y adelante.....
ESO LO DECRETO YO!
Lo que sale de tu boca es lo que eres tú. Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti mismo;y si no te honras a ti mismo, no te amas. Honrar tus palabras es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces. Eres auténtico y te hace respetable ante los demás
y ante ti mismo. Cuando miremos con ojos de niños, tal vez entenderemos como es este juego de vivir y evolucionar"
El pesimista se queja del viento, el optimista espera que cambie, el realista ajusta las velas",he dicho


2 comentarios:

Rubén dijo...

Si me permites Leo, apuntaría que muchas veces nuestros planes se malogran por falta de objetivos claros y precisos, sin olvidar que para que pueda surgir lo posible, es preciso intentar una y otra vez, sin desmayo, lo imposible. Y lo lamentable es que el temor al fracaso hace que nuestros sueños sean imposibles la mayoría de las ocasiones.
Te envío un abrazo y besos, guapetona.

Rubén dijo...
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