Intentar dar sin espera nada a cambio y ofrecer mi amistad a aquel o aquella que lo desee.
Somos la generación del engaño,el preservativo,el café de las cinco y el timo premeditado..
Las reformas que quiere a bote pronto la juventud,acaban aceptando el egoismo,la educación elitista y la distinción antes que el trumanismo.Sin acabar diciendo que esto sea excesivamente malo,porque nos sentimos orgullosos entre otras cosas de nuestras debilidades más sinceras.
Pero esto termina en la sacudida de los vicios anteriores;negamos ser un denominador común de esta juventud totalitaria e insípida a la vez que alternativa,gracias a Dios.Pertenecemos a un status mal que bien,nos atrae el colectivo porque no existe,no fluye,no aparece,trágandonos lo personal y confiamos más en el ordenador que en ciertas personas,Marcamos el contrapunto,la idea arriesgada y censuramos el círculo cultural para comentar la agonía de los últimos románticos,envolviéndonos en intentos desesperados por equilibrar el ego.
-La verdad.
-...
-Justamente.
-No te he mentido.
-Tampoco contaste todo.
-Qué quieres oir?
-Toda la verdad.
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