Somos la generación del engaño,el preservativo,el café de las cinco y el timo premeditado..
Las reformas que quiere a bote pronto la juventud,acaban aceptando el egoismo,la educación elitista y la distinción antes que el trumanismo.Sin acabar diciendo que esto sea excesivamente malo,porque nos sentimos orgullosos entre otras cosas de nuestras debilidades más sinceras.
Pero esto termina en la sacudida de los vicios anteriores;negamos ser un denominador común de esta juventud totalitaria e insípida a la vez que alternativa,gracias a Dios.Pertenecemos a un status mal que bien,nos atrae el colectivo porque no existe,no fluye,no aparece,trágandonos lo personal y confiamos más en el ordenador que en ciertas personas,Marcamos el contrapunto,la idea arriesgada y censuramos el círculo cultural para comentar la agonía de los últimos románticos,envolviéndonos en intentos desesperados por equilibrar el ego.

-La verdad.
-...
-Justamente.
-No te he mentido.
-Tampoco contaste todo.
-Qué quieres oir?
-Toda la verdad.

4 comentarios:

PACO HIDALGO dijo...

Creo que estás muy acertada, Leo. Esperemos que no sea la generación perdida, pero si es de las más dormidas, acomodaticias y autosatisfechas de los últimos tiempos, tal vez la menos reivindicativa y luchadora. Gracias por contar tu verdad. Besos.

Rubén dijo...

Hola Leo, bien sabes que la Verdad es algo tan fundamental que no sólo se comporta como uno de los problemas filosóficos por excelencia, sino que es también una de las bases del comportamiento social humano. Y estarás de acuerdo conmigo que no es posible establecer relaciones sociales significativas y duraderas sin tener la facultad de confiar en un otro. Una vez que la confianza se rompe, el establecimiento de relaciones con otros significantes se vuelve bastante difícil. De este modo, una vez que nuestro comportamiento comienza a basarse en aspectos que poco se relacionan con la verdad, las relaciones basadas en la confianza se rompen y poco queda de relaciones sociales valorables.

Te envío un abrazo y bsos.

Pepi dijo...

Pienso que la culpa de todo la tiene el iphone, después que salió, los jóvenes se pasan el día hablando con sus mensajes gratuitos y no se enteran de la misa, la mitad. A veces me dan fatigas de verles ensimismados sin darse cuenta de lo que pasa a su alrededor, y anda que no es poco, les observo, y alguna noticia le puede mantener atentos, pero desde que suena su iphone, de nuevo se sumergen en su mundo, me da que no voy a tener un chisme de esos, ni regalado, me gusta este mundo, siempre y cuando no pierda de vista lo que pasa a mi lado.
Besitos.
Te veo muy poco, claro que tampoco yo ando mucho por aquí.

Stranger dijo...

Queeee gustooo es venir por aca nuevamente y encontrarme un mundo de cosas nuevas.

Te dejo un bonche de abrazos.