Vosotros, que surgiréis del marasmo en el que nosotros nos hemos hundido, cuando habléis de vuestras debilidades, pensad también en los tiempos sombríos de los que os habéis escapado. Cambiábamos de país como de zapatos a través de las guerras de clases, y nos desesperábamos donde sólo había injusticia y nadie se alzaba contra ella. Y sin embargo, sabíamos que también el odio contra la bajeza desfigura la cara. También la ira contra la injusticia pone ronca la voz. Desgraciadamente, nosotros, que queríamos preparar el camino para la amabilidad no pudimos ser amables. Pero vosotros, cuando lleguen los tiempos en que el hombre sea amigo del hombre, pensad en nosotros con indulgencia.
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Éxito o fracaso, dos polos distantes e irreconciliables, nos orientamos con toda nuestras armas hacia el éxito, lo ansiamos, lo esperamos, lo deseamos y apartamos de nuestro lado el fracaso, sin llegar a comprenderlo, o mejor dicho, sin querer comprenderlo, me planteo si es una opción acertada ante las cosas, porque el fracaso, cuando llega, nos paraliza, nos amordaza, nos hace pequeños y nos señala con un dedo haciéndonos burla ante lo que no hemos conseguido.

En esta bipolaridad sólo veo problemas, el éxito es maravilloso pero no es lo primero con lo que topamos en la vida, hay muchos mas fracasos que éxitos, hay muchas mas caidas que carreras y con estas caidas, hay muchas personas que se autodefraudan y se autocastigan por no haber podido alcanzar lo que se deseaban,el fracaso no es mas que otra oportunidad para poner tu tesón al orden del día, no es más que un aprendizaje que te muestra un camino que no es viable para llegar a tu fin, el fracaso implica una nueva oportunidad de acometer las cosas, pero es tan fea la connotación que lleva implícita... que no deja ver la oportunidad que surge de una caida.



Las cosas no son blancas y negras, hay entre ellas una amalgama de colores todos ellos hermosos en si mismos, todos ellos perfectos por si solos,el blanco no es mejor que el negro, ni este peor que el otro, todo depende del cristal con que se mire, todo radica en lo que sea necesario en ese preciso momento, es mejor fracasar habiéndolo intentado , que no atreverse por el miedo a fracasar, nunca llegamos a saber realmente que dentro del exito hay fracasos personales, soledades insalvables, como las hay dentro de fracaso, todo contiene parte de todo, hay que seguir caminando, hay que seguir intentándolo, hay que seguir queriendo, hay que saber que todo esta en constante movimiento y que el momento actual sólo es un punto de referencia inexistente al segundo siguiente, somos movimiento continuo donde las posturas ferreas son sólo pura ilusión.

5 comentarios:

Neogeminis dijo...

Pienso que es un error plantear la vida en esa bipolaridad de éxitos y fracasos. Desde el vamos esa manera de pensar implica sentirse defraudado en ambas circunstancias, porque las dificultades para avanzar no deben ser vistas como insalvables y es el proceso mismo que da el aprendizaje el que implica saber sobrellevar los aparentes fracasos. Por otro lado, llegar a tener lo que se entiende como éxito, tampoco es el colmo de la felicidad, porque una vez que se llega, se debe luchar permanentemente para no caer del estrellato, o sea, se continua compitiendo hasta con uno mismo sufriendo terriblemente ante la sola idea de retroceder.

Un abrazo.

Javier D dijo...

Hola Leo,
Hace no mucho escribía que no creo demasiado en las "metas".. El principal motivo, quizás fuera, precisamente este que señalas.. Condicionamos el proceso (y todo cuanto este conlleva), a sus resultados (da igual que sean "éxitos o fracasos".. Y si además,tenemos en cuenta que la consideración y etiquetaje de dicho resultado como lo uno o lo otro, siempre nos viene dado o impuesto desde fuera, el asunto aún se complica mucho más..
Por todo ello, yo apuesto y seguiré apostando por los procesos.. De los resultados que se ocupen los demás, che..

Un abrazo

Javier D dijo...

Hola Leo,
Hace no mucho que escribía que no creo demasiado en las metas.. La razón fundamental, quizás sea esta que tú señalas.. Condicionamos, en exceso, todos los procesos (y todo cuanto conllevan), a los resultados obtenidos (da igual que sean éxitos o fracasos).. Y si además, tenemos en cuenta que el etiquetaje y la valoración de dichos resultados, siempre nos viene dado o impuesto desde afuera, el asunto aún se complica mucho más..
Por ello yo sigo apostando por los procesos.. Y por los resultados que se ocupen los demás, che..

Un abrazo

Pepi dijo...

‎"Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad"
-Albert Einstein-
El otro día la fui a subir al face, me gustó mucho, yo creo que la voluntad es muy necesaria, puedes fracasar, pero si tienes voluntad, lo volverás a intentar al día siguiente. Otros cosechan un éxito de churro, y ya no dan palo al agua en su vida. Un besote guapa, tengo que ver tus fotos nuevas, hace mucho que no paso.

JotaEfe dijo...

Es claramente erróneo orientarse solo al éxito de forma que no estemos preparador para asumir el fracaso que llega más veces y de más formas que el éxito. Y no es cuestión de mala suerte o de que estemos maldecidos, es que la vida es así. Hay que aprender a aceptar los fracasos, reponerse y volver a levantarse e intentarlo. Es muy fácil de decir y difícil de hacer pero, al menos, se intenta. Besazos!! y ánimo!!