No han caido nunca en una etapa de apatía?....en momentos en donde todo te trae al fresco y nada es realmente importante. Tengo apatía ante todo, realmente en este momento no hay nada que me motive demasiado.
A veces cuando estás dominando las aguas para que no se inunde la casa no importa la fuerza que ejerzas, ni el esfuerzo que te cueste, ni lo que de ti se lleve esa forma de proceder, es el fin lo que hace que puedas con todo,el fin... y ahora caes en la cuenta de lo que te duele el cuerpo, de lo cansada que estás, de lo que te has autocontrolado y caes en una especie de vacío, de cosa rara, parece que el cuerpo te anule y te diga " no estás".. de este festejo saco cosas no demasiado buenas para mí, y realmente así sucedió, mi pensamiento de este lunes era, me reventaron la fiesta, pero qué cabía esperar... no hay que esperar peras del olmo, me dió pena no poder disfrutar en toda su dimensión, me dió pena comprobar que voy a vivir siempre dentro del mismo círculo y que nada se puede hacer, ni conversarlo y me dió pena comprobar que hay ciertas cosas que con el tiempo sóo se deterioran un poco más sin que tú puedas hacer al respecto nada.
Un conocido del chat, ignorando lo que me pasada me dió el consejo de dividir y repartir, o algo primo hermano, lo cierto es que es imposible hacer eso, hay que esperar que las fuerzas vuelvan a tu cuerpo y que encuentres por dónde puedes escapar de lo inevitable, en fin, tiene que pasar el tiempo justo hasta que el drenaje sufrido se reconstituya y vuelvas a ser esa mujer que puede con Dios y con su madre sin que le tiemble el pulso.

6 comentarios:
Cuando eso ocurra,deja que pase el momento y toma fuerzas para seguir luchando¡¡Tú puedes!!
La vida también es eso.
Besitos.
Todos pasamos por esos días, lo mejor es lo que dice Morgana, deja que pase un par de días, mientras, escucha la música que te pida el cuerpo, y sumérgete en la lectura de un buen libro, para esos días no hay mejor compañía. Una mañana te propones levantarte temprano y sales que te de el aire (abrígate bien, porque hace un frío que pela)respira profundo, y si puedes caminar descalza sobre el césped, te aseguro que vuelves nueva Y ya a seguir con la rutina hasta que Dios quiera, no queda otra, a menos que nos toque la Loto, je, je. Me ha dejado enamorada la foto ¿Es de Telde? no me suena, aunque puede ser de barrio de San Francisco, hace tiempo que no voy, ando siempre por San Gregorio, también me recordó al lindo Agüimes.
Un besote guapa, cuídate mucho, en cuanto me encuentre mejor nos tomamos ese café.
Hola Leo, muy cierto es que en ocasiones nos encontramos en momentos de nuestras vidas en los que no sabemos cómo seguir adelante. Parece que el mundo está por encima de nosotros, no sabemos muy bien por qué pero nuestro estado de ánimo está lejos de la felicidad, y a veces llegamos a no ser capaz de dormir una noche entera de un tirón pues nuestra cabeza funciona a mil revoluciones, lo que nos impide centrarnos en las cosas cotidianas, nuestro humor deja mucho que desear y nuestras relaciones con las personas que nos importan se están deteriorando.
Ante ello, pienso que las personas que se encuentran en un momento difícil de su vida o que se enfrentan a un problema que requiere apoyo y complicidad, el mejor remedio que pueden encontrar es un buen amig@, pues un buen amig@ no va a juzgarnos, sino escuchar, que no dicta y que nos anima a lograr las propias metas, y sobre todo, juntos buscar el verdadero motivo de ese malestar, tratando de encontrar las mejores formas de abordar ese problema.
Recuerda lo que decía Paulo
Coelho: “Ningún hombre es una isla. Para hacer frente al buen combate, necesitamos ayuda”.
Te envío un abrazo y besos.
Y volverán, seguro, las fuerzas y las ganas volverán. REcuerdo una frase de una canción que decía: "cuando pierdo las ganas de ganar". Pero seguro que pasa la nube negra. Ánimos. Un beso.
Apatía? Me suena a palabra conocida, más que a la simple palabra, me suena a un estado de ánimo al que debo enfrentarme con frecuencia.
No daré consejos ni nada de eso, no soy buena para ello, ni siquiera sé si son necesarios. Creo que los modos de escape, las rupturas con estos estados emocionales, son una cuestión muy personal; sin embargo, si puedo darte un apretón de manos para que me sientas cerca. Los caminos se hacen menos difíciles, si no nos sabemos solos.
Ah! Me olvidaba! Los besitos al vuelo, también traen dulzor, y tibieza del corazón!
Muchos ya vuelan hacia tí!
Gaby*
Hay que mirar a la realida de frente... aunque muchas veces nos duela... nos hiera.
Saludos y un abrazo.
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