AQUEL martes de Diciembre
una voz gritó mi nombre:
Jaime déjame que entre
para así pasar la noche.

Hace tanto frío fuera
y el invierno ha enloquecido.
No veré la Primavera
si tu no me das abrigo.

Deja que al entrar te enseñe
las heridas de los clavos
que en la palma de mis manos
no han dejado de sangrar.

Deja que al entrar te enseñe
estas llagas que en la carne
se me enquistan y me abren
el costado un poco más.

Y al otro lado de la puerta
una voz le contestaba:
Vuelva usted mañana
y la puerta estará abierta.

Y Él volvía al día siguiente
y de igual forma le hablaban:
Aquí llama tanta gente,
no me acuerdo de su cara.

¿Y saben ustedes
quién era aquel hombre
al que tantas veces
le cerré la puerta entonces?

Aquel hombre era yo.
Era yo el que suplicaba
y era a mí a quién me negaba.

El invierno terminó
y a mi corazón
no llegó la Primavera.

Soy el hombre que aún espera
a que alguien le abra la puerta.
El que nunca a nadie abrió.

Perdonar que me parezca
al que lleva ese madero.
Yo también soy Nazareno.
Soy el Cristo de la Puerta.

Recordar que Cristo aún vive.
No os neguéis a recibirle
cuando llame a vuestra puerta.


Amado Storni

4 comentarios:

MORGANA dijo...

Bellísimo y emotivo...cuídate un mundo.
Besos.

Neogeminis dijo...

Muy apropiado para estos días.

Un besito.

Rubén dijo...

AL NAZARENO DE GÁLDAR
( GRAN CANARIA)

Autor: Juan Lorenzo Santana Medina

¡Cuando pasas Nazareno
con tu cruz sobre los hombros por las calles de mi pueblo!.
¡Cuando pasas Nazareno resignado de dolor por el peso del madero!.
¡Cuando pasas Nazareno con tu frente bañada en sudor dejando gotas en el suelo!.
¡Cuando pasas Nazareno con tu cruz sobre los hombros por las calles de mi pueblo!.
¡Ay Nazareno por mí sufres... Por mí te humillan... Ay Nazareno que por mí das la Vida!.
¡Ay Nazareno déjame por un instante ser Simón de Cirineo déjame ser constante y cargar con el madero!.
¡Cuando pasas Nazareno con tus pies en carne viva la gente tiene miedo de aliviar tus heridas!.
¡Cuando pasas Nazareno con tu cruz sobre los hombros por las calles de mi pueblo!.
¡Tu paso Nazareno es el fiel reflejo de la Vida... Del que sufre... Del pobre... Del marginado...!
¡Ay Nazareno... Nazareno de mi pueblo transforma nuestra envidia en un corazón de hermano!.

Feliz Pascua, Leo
Besos.

Gaby* dijo...

A veces nos cerramos tanto, tanto... que nos olvidamos de ver...

Bello poema, y la imagen, inspira intenso dolor, realmente.
Besitos Leo! al vuelo, y de Pascuas.
Gaby*