Dice Deepak Chopra en su libro " Cuerpos sin edad, mentes sin tiempo" que somos diferentes personas al cabo de nuestra vida, cuando lo leí, hace ya unos años, recuerdo que me hizo reflexionar sobre esa idea, pero al intentar explicar el autor esto solamente a nivel celular, con lo de que el cuerpo se regenera celularmente cada cierto tiempo abandonado las celulas iniciales, o las que nos acompañan en un corto espacio de nuestra vida, era algo que se me escapaba, era algo como demasiado científico , casi una cosa rara aunque supiese que era así.Pasamos por tantos cuerpos, por tantos cambios, por tantas mudanzas , que a veces negamos lo importante, perdemos los lazos, nos equivocamos en las formas, alejamos a lo incondicional, quizas por no saber donde encajarlo o por no saber si es que encaja en nuestro mundo... no me gusta el aislamiento, esa es la verdad, no me gusta el desconocimiento, esa es la verdad, no me gusta ser una turista accidental de mi vida, esa es la verdad, pero es lo que toca en este instante.

Quizas es que yo ya este enraizada en la segunda parte del título de este libro, será que yo ya pertenezco al reino de las mentes sin tiempo, como lo estan mis padres, como lo está mi hermana, como lo está mucha gente, estamos situados en ese punto de la existencia en el que mudar es ya complicado, la piel es la piel y la mente esta formada, no hace falta ir siempre, lo importante realmente, es permanecer, ser cada día un poco más uno mismo, no se está dentro de esa voragine de posicionarse, se es ya... ellos son los cuerpos sin edad, los cuerpos que se mudan, moviendo la mente que aun no se ha cimentado, ellos son los cuerpos que aprenden, esos cuerpos que casi no se reconocen y que necesitan tiempo y espacio, experiencia y paciencia para llegar a ser mentes sin tiempo.

6 comentarios:

Rubén dijo...

Recuerda querida Jefa y sin embargo amiga Leo, que este doctor y escritor hindú dijo en cierta ocasión que la fuente de toda creación es la divinidad, o el espíritu; el proceso de creación es la divinidad en movimiento, o la mente; y el objeto de la creación es el universo físico (del cual forma parte nuestro cuerpo, añadiría yo).
Besitos.

MJTH dijo...

Leo, creoque este señor lleva razon cuando dice "somos diferentes personas al cabo denuestra vida".En ocasiones me he mirado a mi misma y me he dado cuenta que en mi ha habido cambios, involuntarios por mi parte, de algunos de ellos me he alegrado, de otros no, pero no he conseguido evitarlos.
A ti no te gusta ser una turista accidental de tu vida. A mi no me gusta no poder conseguir en ciertos momentos ser dueña de mi propia vida....

Un abrazo grande Leo, por cierto lee cuando puedas y quieras "Princesa de Africa" de Sonia Sampeyo y luego me cuentas que sentiste al leerlo

MORGANA dijo...

Mi dulce Leo ,estoy contigo.Para mí el cuerpo es una simple piel que se muda cómo la de las serpientes cuando mueres.
Es el espíritu el que prevalece y sigue su camino en busca de la verdad.el que guía nuestros pasos en otras vidas para alcanzar su completa formación.
Disculpa si no me paso mucho ,pero esta jodida enfermedad se agarró a mis manos y las tengo medio idiotas.
Mil besos.
morgana

Gaby* dijo...

Pienso Leo, que cuando más jóvenes, más mudábamos por inconstancia, por búsquedas, por inseguridad tal vez, por inconformismo. No quita esto que ahora no llevemos búsquedas adelante , o todo nos resulte de modo tal que se acepta y listo. Creo que sí variamos, solo que tal vez de un modo más imperceptible.
Muchas son las veces que creo que estoy quieta, quieta y recontra quieta... luego, me detengo y miro un poquito para atrás, no mucho, (digamos los pasitos más recientes), y sí, algo avancé, algo cambié y en otras cosas me quedo porque mis convicciones son muy fuertes y me dicen que así estoy bien. Como sea, la vida, nos lleva siempre a cuestionarnos, y si nos detenemos para hacer preguntas, es porque aún hay cosas a las que debamos encontrarles respuestas. En lo personal, esto me alienta...
Besitos al vueloooo, Leo!
Gaby*

MORGANA dijo...

Felicidades y un millón de besos.
Morgana

JoanDe dijo...

Creo que si es verdad que somos distintos al final de la vida, hemos pasado por muchas estaciones en nuestro corto o largo viaje, pero lo importante es que no nos bajemos del tren hasta llegar a la estación término por muchas ganas que tengamos de tomar un refrigerio, cada estación donde lleguemos será un cambio de piel, y al mismo tiempo un nuevo ímpetu de vigor.
Leo, feliz de visitarte y de compartir, un besazo y Fuerte abrazo.